Katja Wolff. Gott, Germany
No, this is not an article about globalization. Because globalization describes a process of development. The development from a smaller, let’s say regional or local, level up to – yes – the global one. But as much as we like to use this term these days, I find it rather hard to label the issue I am thinking about with it: Our planet. It is as global as it has ever been.
I know this whole thing seems somewhat redundant. But let me tell you, it is not! You can easily test this on yourself: What comes to your mind when you think about Earth? Continents? Countries? Or do you maybe think of some particular regions, cities, landscapes or the seas? Well, that would prove my point – I believe we very much tend to “break the world apart” in our minds, with some sort of “mental map” in our head. This might be practical to organize the world in our heads. But there is one thing we must not forget –Earth itself.
Water and wind don’t know national borders – they don’t even know continents. They just “know” Earth. Unfortunately, they also carry pollution with them all around the globe. Earth is global.
Change of setting. A few weeks ago there was a big fuss in the German media about the European Union’s strategy’s against the climate change. One piece of that discussion is that a general limit of CO2-emission of cars 120 per kilometer was supposed to be accepted as a European standard for cars. However, due to the strong lobbying of the car industry it ended up as a compromise – the standard became 125 per kilometer. At least in Germany, this was being criticized harshly in the media for the EU apparently was too weak to set out a more restricted standard.
I do not want to say that this criticism was wrong – quite the contrary! On the other side, I have to say that we should be proud that the EU even reached that compromise! Isn’t it better to start somewhere than nowhere?
I cannot explain why, but the debate about these two numbers made a few questions and thoughts come up in my mind and I could not help thinking about them for several days.
Imagine this: While Germany is discussing whether the standard of 125 is good enough or 120 was the only good thing to shoot for in order to decrease air pollution within the EU, millions of people in the U.S. drive their SUVs, vans and trucks through the country of unlimited opportunities. Do they care? Do they save gas? Most of them probably only look at gas prices and that’s it. Air pollution? I’d be willing to bet that not a few people would tell you to look at China instead, and how they are much worse.
The United States, as of now, has still not signed the Kyoto Protocol. That is a slap in the face for all those trying to promote the idea of a global Earth. Because what does it help to decrease the CO2 emission in one part of the world by ten percent while another one is increasing its CO2 emission by ten percent? Of course, this does kind of argument shall not be used to justifying not making an effort in decreasing air pollution. Quite the opposite!
The United States is still using resources more or less as they come in handy. And although there is a quite considerable environmental consciousness among the public, in practice it is often ignored as it is somewhat less comfortable or a little more pricy.
For example, it takes a little more effort to recycle the trash – although other countries like Germany have an even more advanced recycling system than the U.S. We separate almost everything: biological trash, glass (divided by color: green, brown or white), plastics, and paper or carton. Only what the rest goes into the real trash can. Not to talk about the deposit system we have for many kinds of bottles through which we get some of the money back if we return the bottles to the stores…
And, of course, it costs more to have solar energy cells built onto your private house’s roof so that you can heat up your water system with that won energy. And it costs more to buy an energy saving lamp in comparison to a normal light bulb. Or to have a better wall isolation in your house in order to make heating, and thus energy usage, more effective.
Not to talk about taking the car. Of course, it is so much easier to go somewhere by car. But look at the Netherlands! There it is absolutely normal to see people in high quality suits riding their bikes to work. So think about next time you just want to bring a letter to the post office or visit a friend only a few blocks away. What does our global Earth mean to you?
To be fair it needs to be mentioned that government taxes and regulations have a lot to do with how advanced environmental protection in a country is. In Germany, for example, you pay very high ecological taxes on gas, which sometimes makes it worth to think about not driving the car everywhere. At the same time, cars with higher emissions are taxed much higher than others with lower emissions. Furthermore, there have been substantial subsidies on solar cells in private houses, and renewable energies in general.
miércoles, 7 de marzo de 2007
viernes, 2 de marzo de 2007
(Entre paréntesis)
Axel Jacobo Barradas Berglind
Hola, me llamo David. Y yo era un adicto.
Un buen día decidí dejar de vivir mi vida entre paréntesis. Ya no quería ser la explicación absurda y sobrante de un conjunto de palabras huecas que hablaban de cosas abstractas como el universo, o inútiles como la historia. Lo que pasó, pasó. Sólo a los imbéciles les gusta permanecer en el pasado. La historia es para tarados, siempre se lo dije a mi maestra de historia. Ahora comprendo porque siempre me ponía números rojos a manera de calificación. A mí me parecían bonitos, aparentemente a ella también. Y más que bonitos, adecuados para alguien “como yo”, como solía decirme.
Pero yo ya soy un hombre nuevo. Mi historia se terminó, ahora voy a hacer una nueva. Mi adicción me había mantenido encadenado al pasado, a la rutina por toda mi vida. He vivido en una cárcel tan fuerte como una de concreto, pero escondida en la inmensidad de mi mente y mis pensamientos. Mi adicción fue mi propia vacilación de salir adelante. Mis limitaciones y mi falta de juicio. Mi poca entrega, mi cobardía. Imposibilitado de romper mis cadenas, de combatir mis demonios. De vencerme a mí mismo. De salir del paréntesis.
Tengo amigos que viven entre comillas (“”). Eso es más interesante, viven aclarando la vida de otros, dando consejos. Son personas gentiles, que se han llegado a abandonar a ellos mismos para poder aclarar el significado de la vida de otros. También son patéticos. Pero a diferencia de mi viejo yo, ellos sí forman parte del orden natural de la vida. Ellos no son tácitos como yo solía serlo. La naturaleza los necesita, no puede borrarlos del texto divino, del libro del conocimiento eterno… de la vida misma, para que me comprendas. Yo me consideraba una palabra entre paréntesis, la cual podría ser borrada en cualquier momento. De todos modos, no era más que una aclaración oculta para estúpidos que no supieran sobrentender el significado de las palabras anteriores a mí.
¿Ya ves la mierda en la que estaba metido? Seguro que la ves. Tú eres alguien importante en el texto divino. Eres más que una palabra entre comillas. Tú sales del paréntesis, tú has escapado de los dos puntos y del punto y coma.
Y créeme, podría seguirte hablando de formas de vivir, haciendo alusión a signos de puntuación o recursos estilísticos de la lengua. De hecho recuerdo uno todavía. Tenía un compañero en la prepa que definitivamente era una metáfora. Era misterioso, cada persona interpretaba sus gestos de manera distinta, cada quién tenía una concepción diferente de su persona. Él era la ambigüedad de una metáfora cuyo significado connota tanto, cuanto uno quiere que lo haga.
Sandra, era una coma. Todos la usaban, incluso hasta donde no se podía poner. Había otras chicas como Estefanía, que clasifiqué como punto y aparte. Con ella conocerías el fin de una etapa, para entrar a una nueva. Era el tipo de mujer que cambiaba tu perspectiva de la vida. Que te enseñaba a amar y te mostraba el principio de un nuevo párrafo. Pero cuando te dabas cuenta, ya estaba alejadísima de ti y ya habías pasado varias comas, tal vez hasta a algún despistado punto y seguido.
Los puntos y seguidos son después de las comas, los más fáciles de encontrar. Gente que llega a tu vida de un momento a otro, que no cambian nada y que tal como llegan se van y luego vuelven a aparecer y luego se vuelven a ir.
Lo siento, ya debes estar harto de escucharme hablar de tantas locuras. Incluso yo me sorprendo de mi frenética analogía de la vida.
Pero ahora que sabes lo que fui, quisiera hablarte un poco más de lo que soy ahora. Para mi regocijo soy el signo de puntuación más hermoso que se ha inventado. Yo no soy sólo un punto, ni dos puntos. Soy tres puntos suspensivos. Soy el símbolo de continuidad, de cambio, de incertidumbre, de infinitud…
¿Ahora estás interesado en saber lo que tú eres? Está bien, te lo diré. Tú… eres el punto final de mi cuento.
Axel Jacobo Barradas Berglind
Hola, me llamo David. Y yo era un adicto.
Un buen día decidí dejar de vivir mi vida entre paréntesis. Ya no quería ser la explicación absurda y sobrante de un conjunto de palabras huecas que hablaban de cosas abstractas como el universo, o inútiles como la historia. Lo que pasó, pasó. Sólo a los imbéciles les gusta permanecer en el pasado. La historia es para tarados, siempre se lo dije a mi maestra de historia. Ahora comprendo porque siempre me ponía números rojos a manera de calificación. A mí me parecían bonitos, aparentemente a ella también. Y más que bonitos, adecuados para alguien “como yo”, como solía decirme.
Pero yo ya soy un hombre nuevo. Mi historia se terminó, ahora voy a hacer una nueva. Mi adicción me había mantenido encadenado al pasado, a la rutina por toda mi vida. He vivido en una cárcel tan fuerte como una de concreto, pero escondida en la inmensidad de mi mente y mis pensamientos. Mi adicción fue mi propia vacilación de salir adelante. Mis limitaciones y mi falta de juicio. Mi poca entrega, mi cobardía. Imposibilitado de romper mis cadenas, de combatir mis demonios. De vencerme a mí mismo. De salir del paréntesis.
Tengo amigos que viven entre comillas (“”). Eso es más interesante, viven aclarando la vida de otros, dando consejos. Son personas gentiles, que se han llegado a abandonar a ellos mismos para poder aclarar el significado de la vida de otros. También son patéticos. Pero a diferencia de mi viejo yo, ellos sí forman parte del orden natural de la vida. Ellos no son tácitos como yo solía serlo. La naturaleza los necesita, no puede borrarlos del texto divino, del libro del conocimiento eterno… de la vida misma, para que me comprendas. Yo me consideraba una palabra entre paréntesis, la cual podría ser borrada en cualquier momento. De todos modos, no era más que una aclaración oculta para estúpidos que no supieran sobrentender el significado de las palabras anteriores a mí.
¿Ya ves la mierda en la que estaba metido? Seguro que la ves. Tú eres alguien importante en el texto divino. Eres más que una palabra entre comillas. Tú sales del paréntesis, tú has escapado de los dos puntos y del punto y coma.
Y créeme, podría seguirte hablando de formas de vivir, haciendo alusión a signos de puntuación o recursos estilísticos de la lengua. De hecho recuerdo uno todavía. Tenía un compañero en la prepa que definitivamente era una metáfora. Era misterioso, cada persona interpretaba sus gestos de manera distinta, cada quién tenía una concepción diferente de su persona. Él era la ambigüedad de una metáfora cuyo significado connota tanto, cuanto uno quiere que lo haga.
Sandra, era una coma. Todos la usaban, incluso hasta donde no se podía poner. Había otras chicas como Estefanía, que clasifiqué como punto y aparte. Con ella conocerías el fin de una etapa, para entrar a una nueva. Era el tipo de mujer que cambiaba tu perspectiva de la vida. Que te enseñaba a amar y te mostraba el principio de un nuevo párrafo. Pero cuando te dabas cuenta, ya estaba alejadísima de ti y ya habías pasado varias comas, tal vez hasta a algún despistado punto y seguido.
Los puntos y seguidos son después de las comas, los más fáciles de encontrar. Gente que llega a tu vida de un momento a otro, que no cambian nada y que tal como llegan se van y luego vuelven a aparecer y luego se vuelven a ir.
Lo siento, ya debes estar harto de escucharme hablar de tantas locuras. Incluso yo me sorprendo de mi frenética analogía de la vida.
Pero ahora que sabes lo que fui, quisiera hablarte un poco más de lo que soy ahora. Para mi regocijo soy el signo de puntuación más hermoso que se ha inventado. Yo no soy sólo un punto, ni dos puntos. Soy tres puntos suspensivos. Soy el símbolo de continuidad, de cambio, de incertidumbre, de infinitud…
¿Ahora estás interesado en saber lo que tú eres? Está bien, te lo diré. Tú… eres el punto final de mi cuento.
Algo de rosas...
…me siento medio despierto después de un onírico rato perdido entre los pétalos de una rosa roja, formada por miles de rosas rojas más pequeñas, que a su vez coexisten a partir de otras más diminutas asidas a unas ya casi imperceptibles… creando eternamente la vida de aquella rosa que permite divisar un infinito del cual creo provenir después de no saber siquiera como entré…
…casi ni me siento, pues parezco haber perdido los sentidos en tan sublime viaje por el laberinto de pasión residente en la rosas, en la rosa de rosas, debiera corregir; los perdí dejándome llevar por el hipnotizante aroma que emanaba de las paredes que compartían una suavidad antonomástica que llegaba a confundirse con el susurro del aire del azul cielo en los oídos… hecho que me hizo creer que volaba con ayuda de un manto de pétalos, y ya suspendido en el aire, siendo capaz de respirar las nubes, noté que los pétalos estaban conformados por microscópicas aves multicolor que coordinaban sus aleteos tan sutilmente que hacían parecer a los pétalos inertes…
…empero estaban cargados de vida, todos y cada uno de esos afables componentes del universo, que me parecía habitar por tiempo indefinido, llevaban por dentro la misma intensidad que percibía yo del rojo difuso en el celeste lejano…
…
…casi ni me siento, pues parezco haber perdido los sentidos en tan sublime viaje por el laberinto de pasión residente en la rosas, en la rosa de rosas, debiera corregir; los perdí dejándome llevar por el hipnotizante aroma que emanaba de las paredes que compartían una suavidad antonomástica que llegaba a confundirse con el susurro del aire del azul cielo en los oídos… hecho que me hizo creer que volaba con ayuda de un manto de pétalos, y ya suspendido en el aire, siendo capaz de respirar las nubes, noté que los pétalos estaban conformados por microscópicas aves multicolor que coordinaban sus aleteos tan sutilmente que hacían parecer a los pétalos inertes…
…empero estaban cargados de vida, todos y cada uno de esos afables componentes del universo, que me parecía habitar por tiempo indefinido, llevaban por dentro la misma intensidad que percibía yo del rojo difuso en el celeste lejano…
…
-Molcast
Dialogando con un pedazo de papel...
-Se dice por ahí que el amor es un ente sin cura, pero que alivia muchas cosas; cierto viéndolo desde un punto de vista Sabinista.
-Pero ese wey fumaba amor, y hasta pasto…
-Algo hay de cierto, pero el pasto lo usaba para complementar las tacitas de amor matinal.
-Sí, y de pasiflora también, seguro, pero además, ¿qué sabes tú del amor?
-Pues que se da gracias a los amorosos.
-Pero los amorosos callan, y sufren.
-Y aman, y viven y viven amando.
-Y sufriendo por ende…
-…disfrutando de las dosis de locura nocturna que el amor provoca.
- Bueno, tanto amor…¿a qué viene? Se me hace que te excediste en las dosis de locura efímera…
-No, tan sólo lo tengo presente por mera necesidad empírica…
-Pero ese wey fumaba amor, y hasta pasto…
-Algo hay de cierto, pero el pasto lo usaba para complementar las tacitas de amor matinal.
-Sí, y de pasiflora también, seguro, pero además, ¿qué sabes tú del amor?
-Pues que se da gracias a los amorosos.
-Pero los amorosos callan, y sufren.
-Y aman, y viven y viven amando.
-Y sufriendo por ende…
-…disfrutando de las dosis de locura nocturna que el amor provoca.
- Bueno, tanto amor…¿a qué viene? Se me hace que te excediste en las dosis de locura efímera…
-No, tan sólo lo tengo presente por mera necesidad empírica…
-Molcast
Sálteme
Sálteme para poder tenerte enfrente y no adentro,
para mirarte y sentirte, y desearte,
para tocarte, besarte, amarte…
sálteme porque ahí adentro no me sirve tu físico,
sólo deja tu amor, y tu espíritu,
guárdalos bajo llave dentro nuestro cuerpo,
deja tus pensamientos y sentimientos y salte,
para poder besarte, tenerte, amarte;
sí recórreme, sí mírame, cosquilléame por dentro,
pero luego sal, para poder comerte a besos y poder sentir el nirvana que nuestro amor crea;
salte la mitad para tenerte en todos lados…
entra y sal cuanto quieras,
(sólo no te salgas de más, ni creas que puedes escapar;
déjame penetrarte toda,
déjame penetrar tu ser con todo mi amor,
déjame entrar ahí donde tus sentimientos hierven,
déjame entrar y cultivarte conmigo,
y luego déjame salir para hacernos el amor…
para mirarte y sentirte, y desearte,
para tocarte, besarte, amarte…
sálteme porque ahí adentro no me sirve tu físico,
sólo deja tu amor, y tu espíritu,
guárdalos bajo llave dentro nuestro cuerpo,
deja tus pensamientos y sentimientos y salte,
para poder besarte, tenerte, amarte;
sí recórreme, sí mírame, cosquilléame por dentro,
pero luego sal, para poder comerte a besos y poder sentir el nirvana que nuestro amor crea;
salte la mitad para tenerte en todos lados…
entra y sal cuanto quieras,
(sólo no te salgas de más, ni creas que puedes escapar;
déjame penetrarte toda,
déjame penetrar tu ser con todo mi amor,
déjame entrar ahí donde tus sentimientos hierven,
déjame entrar y cultivarte conmigo,
y luego déjame salir para hacernos el amor…
-Molcast
Aquí esperando... ¿tú?
Aquí me tienes como tu sonso…
Esperando ilusamente tu no ida,
curiosamente encuentro un libro perdido, aquí en la banca,
un lápiz mordido y un pedazo de goma de mascar,
todo eso para amenizar;
me dan las 6:00 y pienso, aunado a la falta de partida ya antes mencionada, en tu regreso inesperado, sí, con un bote de pintura rosa, una bufanda, una chamarra en el brazo, colgando por supuesto, y con la misma actitud de siempre, y de nunca, dada tu poli-polaridad, la sonrisa, la suave piel de tu ser, tu seudo indiferencia al verme…
Ya diéronme las 6:30, y aún aquí, dirían todos, en un contexto frío y medio vacío de cultura pero pretenciosa altivez; una cámara allá afuera, una fuente apagada, de pronto un silencio ameno, roto por un grito chillón y sin sentido por parte de una fémina desubicada; de los mosquitos ni su pbizzz, seguro salieron de antro, es viernes, y… ¿tú?
Ah! De pronto me entró la cordura, no estás, y no vendrás, ¿para qué?
Y… ¿yo? La conciencia, tengo cosas menos importantes que hacer que esperar por algo que no vendrá, al menos no hoy, y la verdad no sé si el lunes o el martes, o el mes que entra, o en un sueño en abril, tal vez en los quince de tu hermana, tal vez cuando te canses de jugar, por junio, tal vez me deba traer una buena taza de café y un delicioso baguette para esperar, mientras me hago a la idea que no vendrás, es decir, mientras la digiero…..
Puntos suspensivos eternos, misteriosos y caprichosos, ¿no crees?, nunca sabes cuando acaban ni que les sigue; mira, como nosotros, no tenemos ni la menor idea de que pasa, a dónde vamos, de que queremos con exactitud, y si acaso afirmamos lo contrario, puros cuernos; pretendemos entonces parecer más sapientes, hecho que de inmediato notamos, no se nos va una… y criticamos entre dientes…
Hablando de irse, me dieron ya las 7:00, si que se va el tiempo, ese wey es muy rápido, hasta ahora no conozco nadie que se atreva a batirlo en duelo a muerte, detalles de la vida…
…y sigue corriendo, mientras yo sigo resentido, por tu partida tan repentina, debido a tu falta de determinación o convicción, por nervios, conveniencia (que lo dudo), o quisquilleo provocado por razones intrínsecas a tus sentimientos, desconocidos claro, relativos…
Ya fui, ¿a dónde?, ni sé, pero no me hallo, ni contigo, ni conmigo, sólo por un fin, optimísticamente pensando, (grito)…
Creo que en serio no vas a venir, y aún así no sé cuánto tiempo más quiera esperar, con todo y mi taza de café… recuerda que el café es amargo, al igual que la ida… y la malvenida…
no lo sé…
Esperando ilusamente tu no ida,
curiosamente encuentro un libro perdido, aquí en la banca,
un lápiz mordido y un pedazo de goma de mascar,
todo eso para amenizar;
me dan las 6:00 y pienso, aunado a la falta de partida ya antes mencionada, en tu regreso inesperado, sí, con un bote de pintura rosa, una bufanda, una chamarra en el brazo, colgando por supuesto, y con la misma actitud de siempre, y de nunca, dada tu poli-polaridad, la sonrisa, la suave piel de tu ser, tu seudo indiferencia al verme…
Ya diéronme las 6:30, y aún aquí, dirían todos, en un contexto frío y medio vacío de cultura pero pretenciosa altivez; una cámara allá afuera, una fuente apagada, de pronto un silencio ameno, roto por un grito chillón y sin sentido por parte de una fémina desubicada; de los mosquitos ni su pbizzz, seguro salieron de antro, es viernes, y… ¿tú?
Ah! De pronto me entró la cordura, no estás, y no vendrás, ¿para qué?
Y… ¿yo? La conciencia, tengo cosas menos importantes que hacer que esperar por algo que no vendrá, al menos no hoy, y la verdad no sé si el lunes o el martes, o el mes que entra, o en un sueño en abril, tal vez en los quince de tu hermana, tal vez cuando te canses de jugar, por junio, tal vez me deba traer una buena taza de café y un delicioso baguette para esperar, mientras me hago a la idea que no vendrás, es decir, mientras la digiero…..
Puntos suspensivos eternos, misteriosos y caprichosos, ¿no crees?, nunca sabes cuando acaban ni que les sigue; mira, como nosotros, no tenemos ni la menor idea de que pasa, a dónde vamos, de que queremos con exactitud, y si acaso afirmamos lo contrario, puros cuernos; pretendemos entonces parecer más sapientes, hecho que de inmediato notamos, no se nos va una… y criticamos entre dientes…
Hablando de irse, me dieron ya las 7:00, si que se va el tiempo, ese wey es muy rápido, hasta ahora no conozco nadie que se atreva a batirlo en duelo a muerte, detalles de la vida…
…y sigue corriendo, mientras yo sigo resentido, por tu partida tan repentina, debido a tu falta de determinación o convicción, por nervios, conveniencia (que lo dudo), o quisquilleo provocado por razones intrínsecas a tus sentimientos, desconocidos claro, relativos…
Ya fui, ¿a dónde?, ni sé, pero no me hallo, ni contigo, ni conmigo, sólo por un fin, optimísticamente pensando, (grito)…
Creo que en serio no vas a venir, y aún así no sé cuánto tiempo más quiera esperar, con todo y mi taza de café… recuerda que el café es amargo, al igual que la ida… y la malvenida…
no lo sé…
-Molcast
Alguien dijo
A Jaime Sabines
Alguien dijo que el amor detiene la vejez.
Que una cucharada de fino amor, es el mejor tónico para el alma, y que en ayunas, un vaso de besos, levanta a cualquier muerto.
Alguien dijo que el amor lo cura todo.
Que una dosis moderada de abrazos por la noche, alivia el estrés y el tortícolis.
Que un licuado de amor otoñal, con una pizca de pasión juvenil, es buen remedio contra la calvicie, la angina de pecho y el ansia nocturna.
Que un beso, antes y después de cada comida, aligera el reuma, el mal humor y disuelve los cálculos renales.
Que una dosis fuerte de abrazos por la noche, elimina las jaquecas, disminuye el lumbago y mantiene a raya las migrañas.
Alguien dijo que el filete de amor reduce la desnutrición de la autoestima.
Que durante el crecimiento, una jarra de amor maternal cada día en el desayuno, elimina todos los temores.
Y que la sopa de amores evita el contagio de la soledad, y vitamina las ganas de vivir.
-Molcast
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